¿Por qué dormir mal puede hacerte tener más hambre?
Si amaneces con más hambre de lo normal, probablemente no sea por falta de disciplina.
Esto es algo que ocurre con frecuencia después de una mala noche de sueño: aparecen más antojos, sentimos más hambre y puede resultar mucho más difícil elegir alimentos saludables.
Y tiene una explicación.
Cuando dormimos poco, nuestro cuerpo puede alterar las hormonas que regulan el hambre. La grelina, que estimula el apetito, puede aumentar, mientras que la leptina, que ayuda a indicarle al cerebro que ya comimos suficiente, puede disminuir.
¿El resultado?
Podemos sentir más hambre y tener más antojos durante el día.
Por eso, si después de dormir mal sientes que tienes más ganas de comer, no necesariamente significa que tengas menos fuerza de voluntad. Tu cuerpo también está respondiendo a la falta de descanso.
Así que la próxima vez que despiertes con más hambre de lo normal, pregúntate:
¿Cómo dormí anoche?
En Nap&Co creemos que el descanso es una parte fundamental del bienestar. Por eso, contamos con colchones, almohadas y pijamas diseñados para acompañarte en tus momentos de descanso.
Porque una buena noche de sueño puede influir en mucho más que tu energía al día siguiente.
No subestimes el poder de dormir bien.